2 Trucos para tener unos glúteos perfectos


A qué mujer no le gusta lucir un trasero formidable, ser admiradas por hombres y envidiadas por mujeres, ¿a poco no?, por eso, traemos para ti, dos trucos que te ayudarán a mantener unos glúteos perfectos.

Cuando la primavera y el verano llegan, también llegan las nuevas formas de lucir nuestro cuerpo, porque empezamos a hacer uso de poca ropa para tolerar el calorcito y en otras ocasiones para disfrutar de un día de playa soleado.

Usar bikini en estas temporadas es muy común en la mayoría de las culturas en el mundo, así que intentamos estar en forma para esas temporadas especialmente.

Uno de los principales atractivos que una mujer puede mostrar con gran orgullo, es el tener unos glúteos perfectos que no se vean inundados por celulitis, estrías o flácidos, por eso es indispensable que durante todo el año y no solo en estas fechas les pongamos atención a nuestros glúteos.

Porque parte de hacerlos ver formidables, tiene que ver con los cuidados que les demos durante toda nuestra vida, ¿sabías que, los glúteos son unos de los músculos grandes y fuertes de nuestro cuerpo?, por la misma razón son también los que nos causan problemas como pérdida de la firmeza, exceso de volumen, celulitis, estrías, etc.

Así que, si estás empezando a ver ciertos indicios sobre tus glúteos que no son positivos para verse bien, es momento de empezar a actuar en pro de que continúen bellos y atractivos.gluteos perfectos

Aquí tienes los 2 trucos para tener unos glúteos perfectos

1.-EXFOLIAR

La exfoliación es una acción necesaria para mantener saludables los glúteos, además es muy sencilla, se dan masajes circulares, puedes usar el mismo jabón con un poco de azúcar mezclada para dar una textura granulosa.

Puedes usar guantes de crin, o bien esponjas vegetales.

Después de unos 15 minutos de dar el masaje de exfoliación, solo enjuaga con abundante agua.

2.-Terapia Frío-Caliente

Cuando tomes un baño, realiza la terapia del frío-caliente, es muy sencillo, aplica un chorro de agua sobre los glúteos alternando agua caliente y fría, terminando siempre con la fría para que con ella estimules la circulación superficial reafirmando así los tejidos.